Una privilegiada aula de botánica en el campamento de Bielsa

Una privilegiada aula de botánica en el campamento de Bielsa

1 1640

Niños y adultos descubren la flora del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, mientras que treinta montañeros rememoraron el exilio republicano a Francia en la segunda jornada del Campamento Nacional de Montaña

El 68 Campamento Nacional de Montaña de la FEDME que se desarrolla en Bielsa esta semana se ha convertido en una cantera de futuros montañeros. El camping de Pineta acoge paralelamente a esta cita estatal un campamento infantil en el que además de contar con un espacio de ocio, deporte y esparcimiento, los pequeños aprenden disciplinas del montañismo como la escalada, el descenso en tirolina, así como asisten a talleres de flora, entre otras propuestas lúdicas y didácticas.

Tras los primeros días de juegos para conocerse, llegaron las sesiones formativas sobre naturaleza, orientación, iniciación a la escalada en el rocódromo de Laspuña, descenso de barranquismo y una excursión, como despedida, a los llanos de la Larri, emulando a los montañeros que participan en el campamento y que la realizaron en la primera jornada.

Una de las monitoras Blanca Arnal indica que la respuesta de los niños “es muy buena porque han venido con ganas de divertirse y pasárselo bien y colaborar”.

La delegación murciana es una de las más numerosas en este campamento y por ende en el campamento infantil. Lara, Ángela y Silvia llegan de Murcia “donde vamos a la montaña y a la sierra. Subimos de vez en cuando a la montaña más alta de Murcia pero no son tan altas como las de aquí y por eso queremos aprovechar para subir a otros sitios”.

Carla de Galicia está descubriendo los Pirineos ya que “practicamos con mis padres montañismo en los Picos de Europa”. Lo mismo que la bilbaína Irati: “Nosotros vamos mucho por el monte todo el año y en verano nos gusta venir a los Pirineos”. Y la oscense Lucía aprovecha la cercanía de nuestras montañas “para practicar senderismo por ellas”.

El barranquismo es una de las opciones más esperadas por los niños que ya se sienten unos pequeños montañeros, “aunque como una afición no como una profesión”, señala la murciana Silvia, ante el asentimiento de sus nuevas amigas.

Un museo botánico al aire libre

En la segunda jornada del Campamento, también se pudo descubrir la flora que puebla el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido con una conferencia audiovisual impartida por José Vicente Ferrández Palacio, profesor especialista en Botánica y colaborador en el Instituto Pirenaíco de Ecología de Jaca.

El botánico participó por la mañana en un taller con los niños del campamento infantil a los que les enseñó la riqueza floral existente en el ecosistema del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido que cuenta con 1.500 plantas vasculares, algunas aromáticas, medicinales y venenosas, algunas tan raras como la mata lobos o perejil de burro. “Es una de las zonas del Pirineo con mayor riqueza floral, sin tener en cuenta hongos y musgos. Hay muchos ambientes distintos debido a la gran altitud, y así encontramos bosques, riberas, roquedos, zonas alpinas, grandes paredes calcareas, … es un entorno privilegiado cien por cien”, explica.

Asimismo les ha inculcado la necesidad de respetar la flora y practicar un turismo de naturaleza sostenible: “Estamos en un entorno privilegiado y toda la sociedad necesita ser consciente de ello. Parece que aquí crece todo, y es cierto, pero las generaciones que vienen tienen que arrear con los que les dejemos la nuestra a pesar de la existencia de algunos grupos que no son respetuosos. Tenemos que dejar todo como lo encontramos cuando salimos a la montaña, hay que pasar desapercibido y embeberte todo lo que la naturaleza nos puede enseñar que es infinito”.

Las actividades paralelas al campamento continuarán este miércoles con una actuación musical a cargo del grupo local Los Pitarratons compuesto por jóvenes de los valles de Bielsa y Chistau y que tendrá lugar a las 20.00 en la plaza del Ayuntamiento.

Cita con la historia

En lo que respecta a la actividad montañera de la segunda jornada, ésta ha estado marcada por una cita con la historia. Una treintena de montañeros han recorrido la ruta que lleva al Puerto Viejo (2.378 metros y un desnivel de 714 metros) rememorando el paso a Francia de unos 10.000 aragoneses en la primavera de 1938 ante el avance de las tropas franquistas. El episodio conocido como ‘La Bolsa de Bielsa’ se recuerda en el museo del Ayuntamiento belsetano y en una placa destrozada por un acto vandálico en la cima del puerto. El presidente de Montañeros de Aragón Barbastro, José Masgrau, ha sido el guía de esta expedición y constató la consternación de la familia montañera por el daño a una placa que recuerda la memoria de una gran parte de la población civil altoaragonesa en uno de los episodios más trágicos y más heroicos de la resistencia republicana en la Guerra Civil.

Desde la cima del Puerto Viejo se observa la vecina Francia, el circo glaciar de Barrosa, enclave que acogió otra de las excursiones, la más multitudinaria con 63 excursionistas.

El resto de las propuestas fueron al ibón de la Pinara, con 35 montañeros; el pico Bataillance (de 2.606 metros de altitud), que congregó a 26 excursionistas; el pico del Puerto Viejo (2.428 metros de altitud) con 13 montañeros; y la cumbre reina de la jornada, el pico Robiñera de 3.003 metros de altura y que atrajo a medio centenar de montañeros entre ellos al presidente de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), Joan Garrigós.

Afortunadamente la meteorología está respetando el campamento y el buen tiempo invita a recorrer todas las marchas planteadas por Montañeros de Aragón Barbastro, así como descender los barrancos. En la segunda jornada concretamente fue el Viandico, con inmersiones en su cueva.

1 COMENTARIO

Envía una respuesta