De la acampada a la comodidad de los hoteles

De la acampada a la comodidad de los hoteles

0 1294

La comarca de Sobrarbe ha acogido los tres últimos campamentos nacionales celebrados en el Alto Aragón

Mucho ha cambiado el Campamento Nacional de Montaña desde la última vez que Montañeros de Aragón Barbastro (MAB) organizó una cita similar. En ese caso fue en 1977 en Tabernés, en el valle de Gistaín en la comarca del Sobrarbe. Treinta y siete años después, los montañeros barbastrenses se han volcado en organizar en el vecino valle de Bielsa el 68 Campamento Nacional de Montaña.

El montañismo ha evolucionado mucho en estas casi cuatro décadas. El principal cambio es la prohibición por la legislación medioambiental de la acampada libre a los faldas de las montañas. “Las cosas han cambiado mucho en este país en treinta años. Los montañeros ahora tienen más posibilidades. Entonces se permitía la acampada en grandes esplanadas y ahora ya no es posible y los alojamientos son en torno a campings, plazas hoteleras, turismo rural, etc. En ese sentido la manera de ir a la montaña ha cambiado porque tenía que ser así ya que quinientas personas no pueden acampar en cualquier sitio, ni hacer letrinas como hacíamos”, relata el presidente de la federación aragonesa, el barbastrense Luis Masgrau.

El presidente de la Federación Aragonesa de Montaña recuerda su participación en el anterior campamento organizado por su club MAB en 1977: “Hicimos letrinas, estábamos a 15 kilómetros del pueblo más cercano, montamos servicio de enfermería y de supermercado de una manera muy esforzada y a la antigua usanza. Ahora las cosas se hacen en torno a una población, en este caso Bielsa, aprovechando sus infraestructuras y además dinamizando la economía del valle, con lo cual nos alegra enormemente”, señala Luis Masgrau.

Otro de los participantes en el campamento de 1977 fue el actual vicario general de la Diócesis de Barbastro-Monzón, Pedro Escartín, veterano montañero y colaborador del club en la organización de la presente edición. “Estoy acompañando en lo que pueda al desarrollo de la marcha. Es un campamento diferente al que hemos hecho en varias ocasiones, la última que recordamos es la de 1977. Fue un campamento en plan de acampada, dimos cobertura a cerca de mil acampados, les hicimos toda la cobertura de guías a las ascensiones, avituallamiento, cada uno se hacía las comidas, … Es otra dimensión distinta, este campamento es urbano y la organización necesaria es distinta”.

El de Taberniés fue el último campamento organizado por MAB hasta el de Bielsa, aunque a comienzo de la década de los 80 también colaboraron con Montañeros de Aragón de Zaragoza que fue el club organizador del último campamento nacional celebrado en el Pirineo oscense hasta la fecha. El titánico esfuerzo que conlleva organizar una cita de estas características es uno de los motivos por el que cuesta tanto que un club decida repetir. La excepción fue Asturias, donde se ha celebrado en los últimos dos años.

“Realmente exige un esfuerzo importante y una logística y despliegue de recursos humanos importantes. Estamos muy contentos porque la gente del club se ha volcado y desde la Federación Española de Montañismo y la Aragonesa siempre es satisfactorio ver que un club, en este caso uno tan señero en Aragón como MAB ponga ilusión y empeño y que haya tantas personas, más de cuarenta, dispuestas a dar lo mejor de si mismo de forma benévola y generosa durante una semana”, apunta Luis Masgrau.

En cuanto a la realización de una futura edición, el presidente de la Federación Aragonesa de Montaña asegura que “siempre hay ganas de hacer cosas” por parte de Montañeros de Aragón Barbastro. En este sentido recuerda que su club ha organizado este año el segundo campamento de raquetas de nieve nacional de la FEDME. “Hace ocho años hicimos la marcha nacional de veteranos y también otras competiciones. Felizmente en Aragón siempre hay clubes dispuestos y en este caso MAB es un club de referencia con esta motivación de querer hacer cosas a nivel nacional para que disfrute todo el montañismo nacional. Es un honor para el montañismo aragonés hacer una actividad que sea en beneficio y divertimento para todo el mundo que nos visita de toda España”, sentencia.

SIN COMENTARIOS

Envía una respuesta